Palabras que nos unen: “juntas somos más fuertes”

– Después de perderlo todo ha sido vital el apoyo de sus compañeras, quienes ahora son sus socias y amigas –

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“Cuando yo llegué fue con mi esposo. Nos vinimos sin saber qué era esto o dónde quedaba exactamente. Jamás habíamos escuchado de este lugar. Pero tuvimos que venirnos así de un día para el otro, apenas llegamos al refugio nos registraron y nos dijeron que nos iban a ayudar, esa misma noche ya sabíamos que no podíamos volver a casa y que sólo nos quedaba luchar para traer a las hijas. Así fue. 

Nosotros vivimos en ese albergue. Después llegaron mis hijas y fuimos todos buscando dónde vivir. Yo empecé a hacer unas empanadas, vendía avena, aquí y allá. Y en eso estaba cuando nos encontramos todas las del grupo, nos dimos ánimo porque fuimos aprendiendo a hacer otros platos, unos de aquí que yo no conocía, así que mi pequeño negocio fue creciendo. 

RET nos ha ayudado bastante y ahora tenemos nuestra Red de Servicios Alimenticios, estamos vendiendo la comida y buscando más clientes para avanzar y tener más fortalecido nuestro negocio. Nos han ayudado mucho las charlas psicológicas, las capacitaciones. Hemos compartido mucho, con las compañeras hemos creado amistad y ya nos vamos comprendiendo mejor. 

Yo antes pensaba que como era de otro país me tocaba no hacer nada de plano, pero ahora sé que no es así, que yo tengo derechos también. Ahora sé que juntas somos más fuertes y podemos mejorar”

Indagando la Rareza Humana con los Jóvenes Refugiados

– RET en Ecuador, 2016 –

“Construir la solidaridad en los pueblos, trabajar en la posibilidad de que las fronteras no funcionen como separadores, es muy movilizador” (Augstín Barua. Psiquiatra y Psicodramatista).

Trabajar sobre la “rareza humana” es la propuesta del psiquiatra y psicodramatista Agustín Barua, invitado por RET Internacional en Ecuador para una jornada de intercambio con jóvenes refugiados, solicitantes y nacionales que viven en Quito.

El grupo de jóvenes asistentes tuvo oportunidad de compartir sus vivencias en torno a la discriminación, a ser considerados por otros como personas raras, perdiendo sus conexiones con otros grupos sociales. De cierto modo, este taller buscaba impulsar nuevos contactos con los demás, aportando al camino hacia la integración y al proceso de fortalecer su identidad, trascendiendo del impacto del desplazamiento y de hacerse sentido aislados a su llegada al país de acogida.

La complejidad de la violencia generada en Colombia por el conflicto interno, los prejuicios y estigmas generados a partir de esas experiencias, tocan el límite, para muchos, de una práctica sistemática de la crueldad. Así lo expresa el psiquiatra Barua “… entendí el dolor de las etiquetas en torno a lo colombiano, siempre hablamos de narcotráfico, de violencia, de prostitución, es como percibir los lados lastimados de la identidad.”

Durante la jornada de trabajo con jóvenes se insistió en superar las experiencias de discriminación y conectar al grupo con la apertura, la sensibilidad, la inclusión, al legitimar el derecho a la diferencia.

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ICONO_RET_02RET Internacional viene desarrollando en América Latina la campaña contra la discriminación “Lo que nos Une”, que insiste en ofrecer un mensaje de integración e inclusión. En este esfuerzo, procesos de diálogo y reflexión como estos son fundamentales, pues en ellos jóvenes de distinta procedencia encuentran sus inquietudes comunes y se comprometen con un ejercicio del liderazgo más constructivo, en el reconocimiento de su individualidad para desde allí formar parte activa de sus comunidades. 

Palabras que nos unen: “Lo que me impulsa son mis hijos”

-El futuro es incierto, pero en el presente esta madre llegó a un lugar de protección para ella y sus hijos –

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“A mí me estaban extorsionando, porque yo era comerciante. Yo tenía una miscelánea, se vende de todo un poquito, y a mí me pedían vacuna lo que llaman, me pedían plata y plata, entonces yo me negué. Yo decía por qué yo voy a tener que trabajar para unas personas así. Entonces empezaron a mandar llamadas, a tocar la puerta, hasta que ya un día en noviembre, como ya me habían hecho varias llamadas y todo, tiraron una granada en la casa, pero ese día yo no estaba, yo me había ido a surtir, los niños estaban estudiando, porque eso fue en horas de la mañana. 

Fue un momento muy tenso. Tuvieron que evacuar y todo, porque ese era un pueblo muy pequeño. Yo no regresé allá, una amiga me llevó a los niños donde yo estaba. A mí me tocó dejar mi negocio.

Yo tenía entendido que uno podía pedir refugio en otros países, porque hace unos años a mí me había sucedido lo mismo y yo me había desplazado, eso es duro, porque no es la tierra de uno y uno siempre apegada.

Yo tengo dos niños, una niña de 15 y el niño de 5 años, y para ellos ha sido duro pues, sobre todo para la niña, porque para ella ha sido bien difícil el cambio, dejar el estudio, dejar la familia, el ambiente.  

Ahora ya nos estamos como acomodando y ahí vamos. 

Lo que me impulsa son mis hijos, luchar por salir adelante por ellos, es lo que a mi me impulsa así como que me motiva porque, ellos son los que me hacen ser como soy. Yo no me puedo achicopalar.

Conseguí trabajo aquí a través de una amiga, ella me recomendó con una señora y con ella es que estoy trabajando. Todos los días, de lunes a sábado, salgo a las 5 de la mañana para casa de la señora, y hay días que salgo a las 4, o a las 5, o a las 6 de la tarde, hay días que me toca quedarme, y así. El niño me lo llevan en transporte al trabajo y se queda conmigo hasta que salgo. La niña si está más grande y se queda sola en la casa, ella estudia y hace sus cosas…

A futuro, no sé, yo por ahora estoy tratando de vivir el día a día, uno a veces planea y uno nunca sabe qué le tiene deparado el futuro… Pero yo por ahora espero montar mi negocio, y que mis niños estudien acá y mientras aquí me acepten, pues quedarme acá.”

UN DIAMANTE PARA SANAR HERIDAS

-ESTE GRUPO PARA MUJERES ES UN ESPACIO PARA LA REPARACIÓN SIMBÓLICA Y RECUPERACIÓN DE QUIENES HAN SIDO VÍCTIMAS DE VIOLENCIA-

RET Internacional en Costa Rica.

La violencia basada en género es una realidad en todo el mundo. América Latina y el Caribe no escapa a ello, con una alta tasa de maltrato hacia la mujer, expresado en maltrato psicológico, acoso, violencia física y hasta la muerte. Para octubre de 2015, el 36% de las mujeres de esta región habían sufrido algún tipo de maltrato, según se expresó en la conferencia de la OEA para la evaluación de los avances contra la violencia.

Este es el contexto en el cual iniciativas como la del grupo de mujeres Diamante Azul cobra especial relevancia. Conformado por un grupo de mujeres de distintas edades y nacionalidades, se ha constituido en un espacio para sanar heridas y recuperar la seguridad. Quienes conforman el grupo han sido víctimas de violencia, por ello se han enfocado en su recuperación, en fortalecer su resiliencia, su autoestima y procurar la autoafirmación.

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Cada 15 días se produce un encuentro, ese lapso que facilita la interacción e integración de las mujeres que acuden para compartir sus historias y recomponer sus vidas. Así se van creando redes de apoyo y posibilidades de contención entre las participantes.

En su proceso de abordar la violencia de género, en las sesiones recientes se ha partido de un trabajo corporal. La proyección de una imagen a través del movimiento y del juego de las estatuas, ha generado el diálogo y un conjunto de reflexiones en torno a este difícil tema. Elementos como el reconocimiento de la individualidad, el desarrollo de la autoestima, las percepciones y los prejuicios, es parte de lo revisado a través de este ejercicio, desarrollado en los espacios de RET en Costa Rica, en Belén.

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Algunas de las participantes reconocieron patrones de aislamiento, soledad, temor y otras emociones negativas, representadas corporalmente. Durante la dinámica el grupo fue moviéndose hacia la solidaridad y el hecho de estarse acompañando en un proceso de revaloración y recuperación de los propios espacios de vida.

El grupo Diamante Azul cumple con una labor muy importante en la realidad que viven muchas mujeres en la actualidad, el eco que producen sus acciones abre la posibilidad de la reconciliación, al tiempo que exige mayor conciencia de todos para prevenir y evitar la violencia basada en género o en cualquiera de sus formas.

Escuchar sus voces, reconocer sus historias, es parte necesaria del proceso de reparación simbólica indispensable para su integración.

Reunión Regional de Alto Nivel en Gestión Inclusiva del Riesgo de Desastres

Con el objetivo de “construir una estrategia sudamericana para la gestión inclusiva del riesgo de desastres, en el contexto del Marco de Sendai (2015-20130) y la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible”, se realizó la Reunión Regional de Alto Nivel: Gestión Inclusiva del Riesgo de Desastres. 

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El encuentro realizado en las instalaciones del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911, ubicado en la ciudad de Quito, reunión a un conjunto de expertos, quienes compartieron conocimientos y buenas prácticas relativas a la temática.

En el evento, que contó con conferencias magistrales, foros de discusión y mesas técnicas, RET Internacional participó en calidad de invitado, lo que permitió a Sussana Urbano, Coordinadora Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres de esta organización, compartir su perspectiva y sumarse a la iniciativa de creación de una estrategia común entre los actores más relevantes de la región en este campo.

Uno de los sucesos más importantes de esta actividad, fue el lanzamiento oficial de la Red Regional de Expertos en la Gestión Inclusiva del Riesgo de Desastres, la cual es responsable de la promoción, difusión y promoción de la agenda, así como el intercambio de aprendizajes y aportes técnicos.

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Guía de Atención a las Personas Refugiadas

Un paso más en el camino hacia el reconocimiento de los derechos de las personas refugiadas y solicitantes de asilo en Panamá.

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Ciudad de Panamá, 23 de marzo de 2016, ministerio de Gobierno. 

Hoy se dieron cita importantes personalidades del Estado en Panamá, representantes de ONG Internacionales y del ACNUR, para la presentación de la “Guía Informativa para las personas refugiadas y solicitantes de la condición de refugiado en Panamá”.

Esta Guía es una iniciativa “promovida por la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados (ONPAR), el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), RET Internacional, Consejo Noruego para los Refugiados y HIAS, en el marco de su trabajo para el fortalecimiento de los mecanismos de protección, el acceso a derechos e integración local de las personas con necesidad de protección internacional.

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Entre los momentos más significativos del encuentro están la intervención de una mujer salvadoreña solicitante de refugio y el testimonio de un joven ya reconocido como refugiado en Panamá. Ambos coincidieron en señalar la relevancia de contar con un instrumento informativo que contiene todos los procedimientos, el marco legal y la lista de derechos y deberes de las personas con necesidad de protección internacional que llegan al país.

El joven, llamado Jesmar, es colombiano y forma parte de la agrupación EACAJ (Evolución Artística y Cultural de Adolescentes y Jóvenes), la cual es impulsada y apoyada por RET Internacional, en el marco de su trabajo para la promoción del liderazgo y la organización juvenil en América Latina y el Caribe.

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Ahora la población refugiada, los organismos de atención y las autoridades públicas cuentan con un instrumento común, que ofrece una “orientación integral con información relevante” sobre procedimientos adecuados y formas de abordar tan compleja situación, dando un trato digno y siempre respetando los derechos cada individuo.

Palabras que nos unen: “Tengo mucho entusiasmo por aprender”

– Mujer Joven y aprendiz, con sueños de una vida mejor para sí misma, para su madre y su hijo –

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“Mi mamá tenía una guardería. Entonces, yo tenía quince años y metí la pata. Me enamoré de una persona mayor que yo y pues quedé embarazada. Empecé a trabajar. Entonces, allá en Colombia había mucha violencia pues, las cosas se fueron haciendo cada día más difíciles. Teníamos una tía que vive acá en este país, ella nos dijo que nos viniéramos, que aquí se vivía bien y eso. Nos vinimos , mi mamá, mi bebé y yo. Mi primo ya estaba aquí.

En Colombia estaba la violencia. Aquí por lo menos se vive, aquí hemos sobrevivido pues gracias a Dios. Somos pobres, pero bueno. Se trabaja, eso es lo importante. Nosotros somos extranjeros y hemos podido sobrevivir acá.

Fue difícil porque al principio viajamos mucho, nos movimos mucho hasta llegar a este pueblo. Aquí tenemos nuestra parcela. Hemos tenido algunos inconvenientes por ser extranjeros, a mi primo se la han llevado por documentos y eso, lo han tenido preso. Aunque tenía su papel de refugiado le dijeron ´usted es extranjero´, y se lo llevaron. 

Pero estamos muy agradecidas con este país. Llegamos sin nada pero con trabajo nos compramos esta parcela. Tenemos una habitación y una cocina. Estoy muy agradecida con la vida. 

Aquí somos más una familia, mi mamá, mi tía, mi bebé. Ahora tenemos buenos vecinos, nos colaboramos. Y yo tengo mucho entusiasmo de aprender y ya estoy estudiando, que es lo más importante, preparándome para estar cada día mejor.”

Protocolo de protección integral de NNA en situaciones de emergencia o desastre

UNICEF y RET International trabajan juntos para el desarrollo del protocolo nacional de protección integral de niños, niñas y adolescentes en situaciones de emergencia o desastre, con el Ministerio de Inclusión Económica y Social del Ecuador (MIES).

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Este protocolo es uno de los resultados del plan de trabajo conjunto entre UNICEF y el Gobierno del Ecuador, MIES. Para su desarrollo, se considera a RET Internacional por su experiencia y participación en distintos procesos desarrollados en el área de la reducción del riesgo de desastres con un enfoque de protección de los derechos de NNA en la región de América Latina y el Caribe.

Con el objetivo de asegurar la protección y los derechos de NNA en situaciones de emergencia, para evitar o minimizar el impacto de estos eventos, esta actividad promueve e impulsa el fortalecimiento de los procesos ya emprendidos para asegurar los derechos fundamentales de este sector de la población frente a un suceso adverso generador de daños.

UNICEF y RET Internacional trabajan arduamente para el fortalecimiento de capacidades y transferencia de conocimientos, principalmente a través de estrategias como la realización de ejercicios de simulación y simulacro, el monitoreo y la evaluación en los distintos ámbitos de aplicación del protocolo.

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FORTALECIENDO LAZOS

La recuperación de la memoria histórica como vía de integración

Los movimientos de reconstrucción de la memoria histórica han venido cobrando mayor importancia en las décadas recientes, de la mano de distintos grupos sociales y frente a la invisibilización de minorías afectadas por distintas formas de violencia.

En los años recientes RET Internacional ha estado presente en una de las crisis más importantes para América Latina: el conflicto armado en Colombia. A través de la atención a sus víctimas, especialmente a las familias y jóvenes refugiados en distintos países de la región, ha venido realizando un trabajo integral de apoyo para la protección, garantía del derecho a la educación y recuperación de los medios de vida de refugiados en Costa Rica, Ecuador, Panamá y Venezuela. Todo ello gracias al Buró de Población y Migración (PRM) del departamento de Estado de los Estados Unidos de América.

Es en ese marco donde el proceso de recuperación de la memoria histórica constituye hoy un abordaje necesario, así como un paso natural en la evolución del trabajo que se viene desarrollando. Específicamente enfocado en la población juvenil, en coherencia con el mandato de RET, el abordaje de la memoria individual y grupal permite la recuperación de lazos, la reivindicación de la propia experiencia de vida, promueve la sanación de las heridas del pasado y permite a los jóvenes su ubicación en el ahora para proyectarse al futuro.

Ha quedado claro en la experiencia de RET que estos elementos son fundamentales para que una persona afectada por la violencia de manera tan profunda recupere la confianza en los elementos de su entorno, así como active los mecanismos de resiliencia que le permitan reconstruir su propia vida.

Este proceso ha pasado por el impulso a la organización juvenil y a las redes socioculturales. El complejo proceso de recuperación de vínculos comunitarios, la disponibilidad de espacios para el encuentro y el desarrollo de actividades deportivas y culturales, han venido posibilitando que los jóvenes pasen de ser receptores a creadores de acciones para incidir en sus existencias y realidades.

Por otra parte ha sido fundamental la reflexión en torno a la condición del refugiado, así como el abordaje de los estereotipos e imaginarios en torno a la movilidad humana, para trabajar en función de la superación de prejuicios que afectan los procesos de integración en las comunidades de acogida.

De este modo, en una dinámica que ha venido desarrollándose en los años recientes, los jóvenes participantes del trabajo de RET en la región han constituido grupos que se articulan en redes socioculturales, lo que les ha permitido recuperar la confianza, expresarse a partir de su propia cultura y costumbres, encontrarse con otros jóvenes refugiados, migrantes y locales, de forma que puedan experimentar la reivindicación de sus espacios y posibilidades de avance y aprendizaje.

La recuperación de la memoria histórica es uno de los elementos que permite mantener y respetar la individualidad en la experiencia, facilitando al mismo tiempo el vínculo con otros, a partir de la narrativa personal. RET viene abordando este asunto con distintas estrategias en el terreno, que pasan por: la identificación de estereotipos y prejuicios, para combatirlos; el abordaje de las manifestaciones de violencia y xenofobia en las comunidades de acogida, para superarlas; la dinamización de la participación y organización juvenil; la recuperación de testimonios a través de entrevistas a profundidad, para la recuperación de los momentos en las historias de vida marcados por la violencia y el desplazamiento forzado; la construcción colectiva de historias que permiten a los jóvenes proyectar sus propias visiones y experiencias, a través del teatro.

Todo este proceso constituye sin duda parte relevante de la rehabilitación emocional y la recuperación posterior a la crisis, para facilitar los procesos de integración en las comunidades de acogida, al tiempo que se dignifica la propia historia como forma de justicia social y vía de reparación simbólica.

Ver también:

MEMORIA Y ENCUENTRO – Cohesión a través del reconocimiento de la historia del refugiado.

DE LA MEMORIA A LA REPARACIÓN SIMBÓLICA – Proceso con jóvenes de Lago Agrio sobre la memoria histórica.

LA VULNERABILIDAD QUE SE TRANSFORMA EN RESILIENCIA

– EN LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER –

La Organización de Naciones Unidas (ONU) declara en 1975, de manera oficial, que el 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Lo más relevante de esta fecha es que reivindica la igualdad de derechos, en el marco de una labor sostenida por mujeres en todo el mundo quienes por más de 90 años han luchado por la justicia, la paz y el desarrollo.

El primer acuerdo internacional que afirma el principio de igualdad entre hombres y mujeres, suscrito en el seno de la ONU, se concretó en 1945. Desde entonces se ha seguido promoviendo la participación de las mujeres en condiciones de igualdad para el logro del desarrollo sostenible, la seguridad y el respeto a los derechos humanos.

El quinto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. Se reconoce que en la actualidad, aunque se han logrado muchos avances como un acceso igualitario a la educación, siguen existiendo manifestaciones de discriminación y violencia hacia la mujer en todo el mundo.

Es significativo ver que en particular cuando se trata de mujeres en condición de vulnerabilidad por pobreza, dificultades de acceso a educación y salud, o aquellas que se han visto en contextos de crisis por violencia, desplazamientos forzados o desastres de origen natural, los factores de discriminación se acentúan, teniendo un impacto mucho mayor en ellas y sus familias.

Es por ello que RET Internacional, en su trabajo alrededor del mundo, insiste en brindar protección a las jóvenes mujeres a través de la educación en su sentido más amplio. Ejemplo de ello es el Centro para Mujeres “Mi Vida” de Süleymaniye, en la región suroeste de Turquía, donde renuevan sus esperanzas más de 500 alumnos. Niñas y mujeres de Siria, así como de Turquía, han encontrado un espacio seguro para aprender inglés y turco, lograr su alfabetización informática, desarrollar habilidades para la vida, así como prevenir y contrarrestar la violencia de género.

En América Latina y el Caribe el rol de la mujer también es especialmente relevante en los programas de atención a familias en situación de vulnerabilidad. En el caso del trabajo con población refugiada en esta región, el rol de la mujer es fundamental para el sostenimiento de la identidad en el proceso del desplazamiento forzado y el establecimiento en las comunidades de acogida; son ellas quienes transmiten a sus hijos e hijas las tradiciones, las raíces que les conectan y que, paradójicamente, constituyen la base para una verdadera adaptación e integración en otros países.

Líderes comunitarias que promueven la defensa de los derechos para el acceso a educación y salud, grupos de mujeres para reflexionar y desarrollar habilidades que les permitan superar y enfrentar la violencia basada en género, su empoderamiento para brindar apoyo a otras mujeres, hacen parte fundamental del trabajo de RET Internacional.

Pero no solamente en lo que respecta a identidad cultural y sentido de pertenencia la mujer juega un papel central, también en lo relativo al sostenimiento de sus familias es así. Según el Banco Mundial de la Mujer, las mujeres realmente invierten para que sus familias salgan de la pobreza, por lo que su acción tienen mucho impacto en su entorno y comunidades; la experiencia de RET Internacional confirma la tesis de que son ellas quienes más protegen a los miembros de sus familias, considerando esto una prioridad en los procesos de recuperación de sus medios de vida, a través de actividades productivas.

Aunque por su condición de género experimentan mayores vulnerabilidades, en un mundo donde se subestima su capacidad, se les hace más desafiante el acceso al empleo, se les atribuyen las mayores responsabilidades en el hogar y con los hijos -muchas veces mermando sus posibilidades de desarrollo individual-, son ellas también quienes muestran las mayores capacidades de recuperación, una resiliencia inagotable que impacta profundamente en sus familias y comunidades.

En el Día Internacional de la Mujer queremos recordar el ejemplo que día a día ofrecen las mujeres en diversos contextos y situaciones, y sobre todo reconocer a aquellas que frente a las más extremas adversidades se han levantado e impulsado transformaciones para ellas y para todos en sus entornos.