ECUADOR – LA ESCUELA PARA TODOS

Estas acciones han sido coordinadas por RET International junto UNICEF Ecuador y el MINEDUC, con el objetivo de garantizar la protección y continuidad en la educación de niños, niñas y adolescentes afectados por el terremoto, como una vía para garantizar su bienestar en el marco de los procesos de rehabilitación luego del terremoto que impactó al país.

– RET en Ecuador –

Como resultado de un proceso de evaluación del impacto que en la población infantil y juvenil tuvo el terremoto, RET Internacional ha venido desarrollando distintas acciones en coordinación con el Ministerio de Educación de Ecuador y otras organizaciones que participan de las mesas de coordinación en el área. Desde su visión y en coherencia con su mandato, ha priorizado la atención y la garantía de continuidad al proceso educativo, activando los protocolos adecuados frente a la emergencia.

Un total de 350 docentes son capacitados para el reinicio oportuno a clases, así como para la conducción de procesos de contención emocional a través de un enfoque lúdico-pedagógico, a través de las acciones en desarrollo por parte del equipo de RET en Ecuador. La estrategia, avalada por el Ministerio de Educación del Ecuador (MINEDUC) e implementada en el marco de su plan “Escuela para todos, juntos nos levantamos”, incluye  la entrega de kits escolares a 40 mil niños, niñas y adolescentes. Estos kits (school-in-a-box) han sido proporcionados por UNICEF Ecuador, con quien se está coordinando toda la implementación de la atención a la población afectada, con prioridad en infancia y juventud.

IMG-20160511-WA0018

La implementación está concentrada en los cantones de Pedernales, Jama y Muisne, como respuesta al sismo de 7.8 grados en la escala de Richter, que afectó a la costa de Ecuador el 16 de abril de 2016, generando graves consecuencias y pérdidas materiales y humanas en las provincias de Esmeraldas y Manabí. Al menos 560 escuelas fueron afectadas.

El trabajo de RET Internacional está enfocado en garantizar la protección de aquellos afectados por el suceso, en particular del sector de la población más vulnerable, siendo la educación la vía principal para lograrlo.

El Cantón de Esmeraldas es uno de los territorios más vulnerables del país, especialmente en la isla de Muisne habita una población que vive en riesgo por las condiciones precarias de las edificaciones. El sismo afectó más del 50% de las viviendas en la isla. 

Barco de la Paz llega a Callao, y da la bienvenida a propuestas de Niños y Jóvenes de América Latina y el Caribe en favor de la Resiliencia

Fuente: Andina (http://goo.gl/6TSUz5)
Traducción y edición: UNISDR – Las Américas

EntregaQuipuCALLAO, Perú, 29 de enero, 2015 – Los sentimientos, opiniones y visión de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de América Latina y el Caribe en torno al desarrollo de la resiliencia, fueron plasmados en un “Quipu” y una Declaración entregados por chicos y chicas peruanas a los directivos de la ONG japonesa Barco de la Paz, en representación del “Movimiento VOCES” de la Coalición para la Resiliencia de la Niñez y la Juventud en Latinoamérica y el Caribe (CORELAC), para ser transportados a Sendai, Japón, y presentados durante la Tercera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Reducción del Riesgo de Desastres (WCDRR), a celebrarse del 14 al 18 de marzo próximos.

De acuerdo con la tradición Inca, el Quipu es un medio de comunicación que a través de listones y nudos recaba mensajes relevantes. Así, durante el viaje global número 86 del Barco de la Paz y en el marco del Taller “Rumbo a Sendai: Compartiendo logros y examinando los desafíos”, el Barco de la Paz recibió las propuestas plasmadas en una cuerda anudada y en un documento que contiene las demandas de los más de 18 mil niños, niñas, adolescentes y jóvenes, representados por 58 chicos y chicas que participaron en la IV Sesión de la Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres de las Américas (PR14), celebrada en Ecuador en mayo de 2014.

La adolescente peruana Débora González, Alfredo Murgueyti, Jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) de Perú, y Paul Martin, Representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Perú, entregaron el Quipu a los delegados del Barco de la Paz en representación de CORELAC.

Entre los mensajes emitidos se encuentran propuestas para que se respete su derecho a ser escuchados, a participar y a involucrarse siendo informados y escuchados en el proceso de toma de decisiones en torno al fortalecimiento de la resiliencia y reducción del riesgo de desastres en sus comunidades; de la necesidad de contar con escuelas seguras y planes de estudio que promuevan la reducción del riesgo y la gestión ambiental, además de contar con planes y proyectos que permitan reducir su vulnerabilidad en temas de salud, protección y riesgos sociales.

En el acto de entrega del Quipu y la Declaración, efectuado el 27 de enero en el puerto de Callao, Perú, estuvieron igualmente presentes la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Perú, María Luisa Silva; los delegados de la Presidencia del Consejo de Ministros, del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) y del Ministerio de Finanzas, así como representantes del Gobierno Regional de Callao y de otras organizaciones no gubernamentales.

El Barco de la Paz lleva a cabo acciones internacionales de promoción de la Campaña Mundial “Desarrollando Ciudades Resilientes: ¡Mi Ciudad se está Preparando!”, impulsada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR).

El Movimiento VOCES (Movimiento Voces de la Niñez y la Juventud por la resiliencia de Latinoamérica y el Caribe) es una iniciativa impulsada por CORELAC que tiene como objetivo promover, visibilizar y posicionar la voz de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en la toma de decisiones e implementación de acciones en aquellas situaciones que les afecten en materia de reducción del riesgo de desastres, adaptación al cambio climático y riesgo social en nuestra región.

CORELAC está constituido por Plan Internacional, RET Internacional, Save the Children, UNICEF, UNISDR y World Vision, organizaciones de carácter regional e internacional comprometidas con la reducción del riesgo de desastres y la promoción y garantía de derechos de la niñez, la adolescencia y la juventud en los países de Latinoamérica y el Caribe al más alto nivel.

Enlaces Relacionados:
CORELAC (http://corelac.org/)
Leer nota original aquí (http://goo.gl/l7tLPE)

De la Vulnerabilidad a la Sostenibilidad

Imagen1Una de las desgarraduras más significativas de los pueblos de América Latina y el Caribe son las migraciones forzadas. Estas son producto de exigentes condiciones, violencia y altos niveles de vulnerabilidad. Adolescentes y jóvenes son en general los más afectados, al convertirse en refugiados, desplazados o encontrarse en contextos frágiles o de alto riesgo.

Causas y consecuencias se conectan en un círculo vicioso: desplazamientos, violencia y precarias condiciones que aumentan la vulnerabilidad, elementos que se refuerzan unos a otros. La intervención de RET muestra que la educación es el pilar que puede tanto proteger como generar mejores condiciones para las familias, y los actores clave para esta transformación son los jóvenes.

Es imprescindible sostener condiciones adecuadas para que la población joven pueda desarrollarse, aprender lo necesario para la vida, compartir valores y reconocerse como sujetos de derechos. Una muestra de las necesidades urgentes de los NNAJ es la crisis de menores de edad migrando desde Centroamérica y México hacia los Estados Unidos.

Este movimiento ha venido aumentando sostenidamente; según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR, el número total de detenciones de niños no acompañados provenientes de estos países (El Salvador, Guatemala y Honduras) por Aduana y Protección de Frontera de los Estados Unidos aumentó de 4.059 en el año fiscal 2011 a 10.443 en 2012 y luego nuevamente a más del doble, 21.537 en el año fiscal 2013. [i]

En este estudio ACNUR plantea que las razones de este fenómeno son múltiples y actúan de forma simultánea: violencia social, violencia intrafamiliar, exclusión, son las principales.

RET ha brindado ayuda humanitaria y protección a gran parte de la población refugiada en América Latina desde el año 2006, y esta experiencia ha generado significativos aprendizajes.

Es necesario proveer a jóvenes y adolescentes en contextos frágiles de las condiciones necesarias para su desarrollo, protegerlos ante cualquier tipo de condición que ponga en peligro su dignidad o su integridad física o psicológica.

El ciclo virtuoso que plantea RET integra atención psicosocial, educación y desarrollo de medios de vida; en su conjunto estos componentes aseguran protección. Esta aproximación integral posibilita la participación activa de los jóvenes como agentes de cambio positivo en sus comunidades que lleven a resultados sustentables.[ii]

Este es el proceso que adelanta esta organización, alcanzando solo en los dos años recientes a más de 2.400 familias y alrededor de 15.000 personas en Venezuela, Colombia, Ecuador, Costa Rica y Panamá. Los resultados muestran un modelo de atención que está generando una transformación real en la vida de muchos jóvenes latinoamericanos y sus familias.


[i] Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR. Niños que huyen. Ginebra, 2010.

[ii] RET – Protegiendo a Través de la Educación. Acciones para la resiliencia de la niñez y la juventud. Guía para gobiernos. Panamá, 2013.