CONSULTAS GLOBALES CON JÓVENES REFUGIADOS

– Quito, Ecuador. Febrero 2016 –

DSC02397RET Internacional se suma a la iniciativa que en el ámbito mundial lideran la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Women´s Refugee Comission, para la realización de las Consultas Globales con Jóvenes Refugiados.

Específicamente en Ecuador, en la ciudad de Quito, se realizó esta semana el proceso de consulta con jóvenes cuyas edades están comprendidas entre los 15 y los 24 años. Los resultados de este proceso son referencia para toda la región de América Latina, en un esfuerzo coordinado que reconoce la relevancia de entender las necesidades, habilidades y capacidades de la juventud refugiada en el mundo.

DSC02426Las Consultas Globales con Jóvenes Refugiados nacen en Ginebra en julio 2015, con el propósito de entablar un diálogo con respecto a los temas que afectan a esta población, así como a otros jóvenes en los países de acogida, contando con la participación de representantes de Naciones Unidas, de ONG Internacionales y de otras organizaciones que trabajan con jóvenes en el territorio donde se encuentran.

RET Internacional viene desarrollando un trabajo sostenido con Jóvenes Refugiados en Costa Rica, Ecuador, Panamá y Venezuela, en el cual la consulta es una constante, así como lo es el proceso de fortalecer su participación, liderazgo y organización, siendo las agrupaciones juveniles quienes se establecen como agentes de cambio constructivo para sí mismos, sus familias y sus comunidades. En este sentido, en octubre de 2015 se generó la “Declaración l@s DSC02406jóvenes tenemos la palabra“, documento de referencia producido durante el Tercer Encuentro Regional de Jóvenes, realizado con la participación de líderes juveniles de los países en los cuáles RET tiene presencia en América Latina y el Caribe.

La cooperación entre las instancias de Naciones Unidas, ONG Internacionales como RET, actores y autoridades locales, se hace esencial para permitir la multiplicación de espacios que, como este, permitan a jóvenes refugiados y nacionales compartir sus experiencias, expresar sus inquietudes y sumar sus perspectivas al encuentro de soluciones a los desafíos que enfrentan en sus procesos de inclusión e integración.

Lee también: “L@s Jóvenes Tenemos la Palabra en América Latina y el Caribe“.

“Estamos aquí para aprender con ustedes”: ACNUR y RET apoyan al profesorado en frontera para mejorar la integración de la juventud refugiada

Por Nery Valencia en Lago Agrio (Sucumbíos, Ecuador).

Fuente: ACNUR / Blog de Desplazados y Refugiados

cd61eb3e98Hace poco tuve la oportunidad de participar en un encuentro con los profesores del Colegio San Miguel, cantón Putumayo (provincia de Sucumbíos), coordinado por la organización socia RET. En este colegio, donde se educan más de medio millar de jóvenes, el 40% del alumnado procede de comunidades ubicadas en la línea fronteriza entre Ecuador y Colombia. Una línea de frontera marcada por el río Putumayo, donde pequeñas comunidades rurales se esparcen en una zona aislada y remota de la Amazonía ecuatoriana.

“Conozco a un alumno, se llama Roberto*, que ya tiene tres años estudiando en este colegio”, explicó el inspector del colegio, Cristian García, durante el encuentro. “Al inicio era bien bajo en las notas, no comprendía nada, era poco participativo, incumplido con los deberes. Todo el mundo le hablaba con prejuicio”.

Y continúa: “Yo creo que nosotros no lo comprendíamos a él. Viene de una familia que llegó a una comunidad ecuatoriana, huyendo de la violencia. Dejaron todo en su tierra natal para proteger sus vidas. Y en Ecuador, les falta mucho: tierra, vivienda y trabajo. Así Roberto no tenía posibilidad de rendir y responder en sus estudios”.

Medio centenar de los jóvenes en la institución tiene como única alternativa para poder asistir a clases permanecer internos durante la semana. De ellos, treinta son adolescentes de origen colombiano en situación de refugio en Ecuador.

Con el fin de apoyar el esfuerzo familiar para que niños, niñas y adolescentes puedan continuar sus estudios, y como parte de la Iniciativa Integral de Soluciones impulsada por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ecuador, se ha desarrollado un programa de apoyo financiero para cubrir los gastos en el internado, materiales escolares, uniformes y el acompañamiento en la serie de actividades extracurriculares relacionadas con la cultura, el deporte, la integración y la producción.

“Roberto ahora ha mejorado su rendimiento y calificaciones”, prosigue el inspector. No falta a las jornadas Juveniles y está bien motivado. La paciencia y el valor de su familia han transformado esa realidad inicial. Ahora tenemos un Roberto emprendedor, referente entre sus compañeros y compañeras y sueña en una vida mejor para su pueblo”.

Este proceso coordinado por RET y con el apoyo de la iniciativa Niños de Paz del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea (ECHO), apoya a estos jóvenes viviendo en una zona donde el conflicto sigue latente. Y favorece una intensa participación de las familias, quienes aportan productos de la zona para la manutención de sus hijos, y juegan un rol activo en actividades comunitarias organizadas en el colegio. Con lo que, no solo se favorece la inserción y permanencia de los chicos en el sistema educativo, sino que, además, se impulsa un proceso de integración no siempre sencillo.

La reunión con los docentes fue muy amena, participativa y gratificante. Surgieron muchas preguntas e inquietudes sobre refugio y derechos de la población refugiada.

“Yo tengo a una estudiante, Margarita*, que es colombiana”, dijo la profesora Eugenia Silva. “Apenas llegó hace dos meses con su familia, con quien vive en la comunidad Litoral, ribera del río Putumayo. Tiene dos hermanos: el uno es menor y asiste a la escuela de la comunidad; el otro no está estudiando. A veces le dan trabajo en las fincas de los vecinos y el pago es muy poco. Junto a su papá a veces visitan varios lugares de la zona para encontrar un trabajo como jornalero. Por las distancias, a veces no llega a dormir en la casa. La mamá, sufre mucho”.

“Esta familia con visa de refugio, sin acceso efectivo a los derechos como la salud, la educación, al trabajo y la seguridad, no tenían la mínima posibilidad de matricular a su hija en un colegio de secundaria. En la comunidad no hay colegio y salir a Puerto El Carmen es muy oneroso. Sin embargo Margarita ahora está estudiando gracias a esta beca”.

Margarita y Roberto, al igual que otras 60.000 personas, vinieron de Colombia a Ecuador en busca de seguridad, de futuro. Desde la comunidad fronteriza en la que viven, son ejemplo de superación, fruto de la dedicación, sacrificio y esfuerzo personal y familiar. Y, a la que se suma el aporte y la voluntad de directivos y docentes interesados en entender plenamente la realidad de la población con necesidad de protección internacional.

“Estamos aquí para aprender con ustedes”, dice Rosana, funcionaria de RET, “para construir formas alternativas de educación y asegurar a este centenar de estudiantes, de jóvenes  refugiadas, refugiados y locales, la plena integración como una solución duradera a su vida”.

*Nombres cambiados por motivos de confidencialidad.